Juegos para jugar en casa partyo.es

Si te preocupa la gran cantidad de horas que tus hijos pasan frente a un dispositivo electrónico, no eres el único. De hecho es un tema que preocupa profundamente a muchos padres. Lo bueno es que puedes ayudarlos a entretenerse sanamente si organizas algunos juegos para jugar en casa.

Es un hecho que los niños y los más jóvenes en general pasan mucho tiempo entreteniéndose con la televisión, los ordenadores, tablets o smartphones. Los expertos aseguran que esto puede afectar su vista y por lo general les limita su capacidad creativa.

Algo que puedes hacer es organizar juegos que los alejen un par de horas de la tecnología y les permitan divertirse sanamente. A continuación te damos algunas ideas para jugar en familia.

1. Búsqueda del tesoro

El juego consiste en esconder algún objeto en algún lugar de la casa. La persona que haya escondido el objeto será responsable de dar las pistas y responder a las preguntas. El resto de los participantes harán preguntas al que lo escondió para tratar de averiguar dónde está.

En función de la edad de los niños, se pueden poner reglas para hacerlo más complejo. Por ejemplo, no se puede preguntar por el nombre de las habitaciones, o sólo se puede responder sí o no (o no se puede responder ni sí ni no).

Otra alternativa es crear pistas que se escriben en un papel. Empezando desde el final, el lugar donde se ha escondido el tesoro, hay que ir hacia atrás escondiendo las pistas escritas en papel por diferentes sitios de la casa. Cada pista te lleva a la siguiente, con lo que es conveniente esconderlas desde el final hacia el principio.

Así, crearemos todo un recorrido que una pista nos llevará a otra. Un ejemplo de pista puede ser “lo encontrarás en una habitación muy húmeda”, y lo escondemos en el baño. Mientras escondemos las pistas los participantes tienen que estar encerrados en una habitación para no descubrir dónde las escondemos.

La primera pista la entregaremos personalmente y no la esconderemos, a partir de aquí, tienen que empezar a encontrar las pistas, una detrás de otra. Podemos pensar en esconder las pistas en la nevera o el congelador, el horno, dentro de una almohada, detrás de la tele, en un armario, dentro de una olla, debajo de una planta, debajo del sofá, dentro de un zapato, etc.

Un truco para hacerlo todavía más divertido consiste en que el objeto que se esconda sea algo que guste mucho a los niños: un juguete, un regalo, una sorpresa, algo para comer, etc.

2. Misiones

Para jugar a misiones hay que definir retos o misiones. Cada vez que superamos un reto, subimos el nivel, y el siguiente reto es más complicado. Así hasta llegar al final de la misión y cumplir todos los retos. Al finalizar puede haber un premio.

Los retos pueden ser retos físicos, encontrar objetos o resolver problemas.

Como retos físicos pueden ser pasar por debajo de una silla, debajo de una mesa, caminar sin pisar objetos o líneas en el suelo, saltar de una forma especial, etc. El primer reto puede ser pasar por debajo de una mesa, y en el siguiente nivel, pasar debajo de la mesa y después debajo de una silla. Y así vamos complejizando el juego.

Si hacemos retos de encontrar objetos, puede ser parecido a buscar el tesoro. Vamos escondiendo objetos, y en cada objeto ponemos una pista para encontrar el objeto siguiente. Al final, tendremos que haber encontrado todos los objetos.

Si hacemos retos de resolver problemas podemos crear retos del tipo pensar palabras que empiecen por la letra A. El primer reto puede ser encontrar 1 palabra que sea animal que empiece por la A. El segundo reto podría ser pensar en dos colores que contengan la letra E, el tercer reto 3 medios de transporte que contengan la I, y así sucesivamente.

El truco del juego consiste en poner retos que sean a la vez motivadores y conseguibles, de tal manera que los niños cada vez quieran hacer más.

3. Cartas

En función de la edad de los niños podemos jugar a diferentes juegos, desde hacer parejas, jugar a ordenar la baraja por números y palos, jugar al Uno (si lo tenemos), el mentiroso, la escoba, el cinquillo, el presidente, el siete y medio, y así mil juegos hasta jugar al póker o a otros juegos más complejos.

4. Memoria

En este juego también se usan cartas. Pero es tan fácil que pueden incluso usarse cartas con motivos infantiles. Lo que tienes que hacer es lo siguiente:

  • Primero mezcla las cartas.
  • Después colócalas con la figura hacia abajo sobre la mesa de manera que formen un rectángulo. Por lo general es de 8 cartas de largo por 5 de ancho.
  • Se juega entre 2 jugadores.
  • El primero da vuelta dos cartas. El objetivo es dar vuelta 2 cartas con el mismo número. Por ejemplo un 2 de oro y un 2 de copas (si se usan cartas españolas).
  • Si no concuerdan deben voltearse nuevamente, dejándolas en el mismo lugar.
  • A continuación debe hacer lo mismo el otro jugador.
  • Quien logra dar vuelta dos cartas con el mismo número se las lleva y debe voletar nuevamente otro par de cartas. Si son diferentes le toca al otro jugador.
  • Gana el participante que obtenga más pares de cartas.

Es importante que las cartas permanezcan en su lugar, ya que ambos participantes deben saber en dónde están y recordarlas para tener posibilidades de formar un par. Por momentos tendrán dudas de dónde vieron el número que buscan, y allí es en dónde está la diversión con este juego.

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5. Bingo

Si tenemos un bingo en casa es un juego ideal para pasar la tarde.

Si no lo tenemos, lo podemos fabricar de manera casera. Primero de todo, hay que hacer todos los números del 1 al 90 (o hasta 75) y recortarlos. Luego los pondremos en algún recipiente boca abajo para ir cogiéndolos de ahí.

Por otro lado tenemos que hacer los cartones. Los cartones los podemos imprimir de alguna página web que te los crea aleatoriamente, los podemos copiar de estas páginas, o los podemos hacer nosotros mismos.

Para diseñar tus cartones de bingo 90 comienza dibujando una tabla de 3 filas y 9 columnas. Para rellenar las casillas tendrás que elegir números entre el 1 y el 90. Lo primero que haremos será definir los recuadros que irán sin rellenar. Dentro de cada fila habrá cuatro casillas que no rellenaremos con ningún número.

Puedes escoger estos recuadros al azar. Las columnas pueden tener 1, 2 o 3 números. En cada columna sólo habrá números que tendrán en común las decenas. De este modo en la primera columna sólo se incluirán los números del 1 al 9, en la segunda sólo aparecerán del 10 al 19, y así sucesivamente.

Y de esta manera vamos rellenando columna a columna, todos los huecos que tienen que ir rellenos, teniendo en cuenta que los números tienen que estar en orden ascendente a medida que bajamos por la columna.

Y con los números y los cartones ya podemos empezar a jugar. Vamos sacando números uno a uno, cada vez que digamos un número, todos aquellos jugadores que lo tengan lo tienen que tachar de sus cartones.

El primero en conseguir toda una fila tachada de número dirá “línea”, y el primero en conseguir tachar los 15 números de su cartón cantará “bingo”. Podemos decidir si quién canta línea o bingo tiene algún premio.

6. Escondite

El escondite es un juego perfecto si dispones de un patio amplio, con buenas sitios para ocultarse. También puede usarse toda la casa como campo de juego para disponer de más lugares en los que esconderse.

Una persona tiene que ser la que cuenta. Tiene que hacerlo con los ojos cerrados, por lo general de cara a una pared. Debe contar hasta el número que le digan los otros jugadores.

Generalmente es hasta 10, 30 o 60. Ahora algunos prefieren poner el temporizador de un móvil para hacerlo más fácil, lo cual se puede hacer. Lo que no puede variar es que la persona designada para buscar tiene que tener los ojos cubiertos, de modo que no pueda ver.

Por lo general esta persona comienza la búsqueda y al grito de ¡encontrado!, anuncia que ya ha descubierto a los otros jugadores. Cuando todos han sido hallados, el juego debe volver a comenzar, y esta vez cuenta la primera persona en ser descubierta.

Otra forma consiste en que el sitio en dónde se realizó el conteo, generalmente un punto en la pared, suele ser el objetivo de los escondidos. Cuando el buscador da con ellos se los considera atrapados.

Si encuentra a todos los participantes, el juego debe volver a comenzar y es el turno de contar de la primera persona atrapada.

En cambio, si los jugadores llegan al punto del conteo antes que el buscador gritan ¡casa!, se lo considera no atrapado. Cuando el último jugado llega a este lugar puede liberar a todos los atrapados. Entonces, vuelve a realizar el conteo el mismo jugador.

7. Cuarto oscuro

Este juego es similar al escondite, sólo que sucede en un cuarto con la luz apagada. La persona que tiene que contar debe esperar afuera. Después debe entrar y buscar a cada participante y cuándo lo encuentra debe decir en alto su nombre. Se suele jugar con las luces apagadas de tal manera que la búsqueda se hace a tientas; la persona encargada de encentrar a los participantes los va buscando a través del oído y del tacto. Cuando detecta una persona, le suele tocar la cara y el cuerpo para reconocerla y decir su nombre. El juego concluye cuando todos han sido descubiertos.

8. Veo Veo

El veo veo es un juego sencillo, ideal para jugar con niños pequeños, y es excelente para estimular su capacidad de observación. Hay dos maneras de hacerlo. Si los pequeños aún no saben leer o escribir puede ser de la siguiente manera:

-Veo veo- dice el adulto

-¿Qué ves?- deben responder los niños.

-Una cosita

-¿Qué cosita es?

-Maravillosa

-¿De qué color?

-Rojo

Entonces los niños tienen que señalar los objetos de este color en la habitación. Deben decir:

-¿Es este florero?

-No

-¿Es este juguete?

-No

-¿Es este plato?

-No

Y así deben seguir hasta dar con el objeto. El adulto puede darles una pista de dónde está indicándoles “frío” si están lejos, “tibio” si están un poco cerca o “caliente” si están muy cerca.

En el caso de que los niños sepan leer, es posible variar el juego:

-Veo veo

-¿Qué ves?

-Una cosita

-¿Qué cosita es?

-Comienza con la T

Entonces los niños deberán preguntar por objetos que comiencen con T, que estén a la vista, hasta dar con el correcto.

9. ¿Qué será, será?

Si quieres que tus hijos aprendan a usar otros sentidos, puedes jugar con ellos al Qué será, será. Sólo tienes que tener una caja vacía, por ejemplo, una de zapatos o de un tamaño similar. A continuación necesitas unas tijeras y una serie de objetos con textura, que puedan ser misteriosos.

Sólo tienes que hacer un agujero en la tapa. Debe ser los suficientemente grande como para que introduzca su mano. Y en el interior debes colocar varios elementos. Pueden ser juguetes, o cosas encontradas en la naturaleza, como hojas, ramas o piedrecitas.

A continuación sólo debes taparle los ojos y debe adivinar qué son dichos objetos, haciendo solamente uso del sentido del tacto.

10. Twister

Twister es un juego muy divertido. Si tienes uno, vale la pena que lo saques del armario y que se los enseñes a tus hijos. Es ideal tener flexibilidad corporal, algo que no es un problema para los peques de la casa.

Los adultos tal vez quieran hacer calentamientos o ejercicios de flexibilidad, para prevenir molestias durante el juego.

Si no tienes un juego puedes buscar un tutorial y montarlo con tus propias manos. No es muy difícil hacerlo. Pide a los niños te ayuden y de paso, ejercitan su capacidad de hacer manualidades. Para hacerlo, necesitarás un papel grande, o un conjunto de papeles pegados entre sí (los puedes pegar con cinta adhesiva). Puedes utilizar cartulinas grandes y las juntas entre sí con esta cinta. Debe quedar un papel de unas dimensiones mínimas aproximadas de 1 metro por 1,5 metros, o incluso superior. También puedes utilizar una sábana de cama, que será perfecta para el juego. Una vez tienes el papel o la sábana, debes colocar círculos grandes de colores, en filas. En total, 4 filas, una de cada color, amarillo, rojo, azul y verde. En estos círculos es donde apoyaremos las partes del cuerpo que nos indiquen. Cada fila de círculos de colores debe tener 6 círculos. Así, conseguiremos un tapete de 4 colores por 6 círculos de cada color, 24 círculos; dicho de otra manera, 4 filas, cada una de un color, de 6 círculos cada una.

Por otro lado, necesitarás crear dos tableros, uno para los cuatro colores, el otro para las cuatro extremidades que utilizaremos (pie izquierdo, pie derecho, mano izquierda, mano derecha). Dividiremos cada tablero (puede ser una hoja de papel normal) en 4 partes; en un tablero dibujaremos los cuatros colores (uno en cada parte), y en el otro tablero las cuatro extremidades (una en cada parte). Tiraremos un dado, una moneda, u otro objeto sobre cada tablero para escoger qué color y qué extremidad utilizaremos.

Todos deben tener ropa cómoda y estar descalzos.

Pues bien para jugar este juego debes recordar que:

    • El objetivo es mantener el equilibrio con cada movimiento, y hacer que el otro lo pierda.
    • Gana el que jugador que permanece sobre el tapete.
    • Sólo se pueden apoyar manos y pies. El jugador que toque el tapete con otra parte del cuerpo queda descalificado. Por ejemplo, no hay que apoyarse en rodillas o codos.
    • Se puede jugar entre 2 o 3 jugadores.
    • Se necesita de un juez que gire la ruleta y que observe si están correctamente ubicados, cumpliendo con las reglas.
    • Deben ubicarse al lado del tapete, 2 jugadores enfrentados y el tercero sobre uno de los lados.
    • El juez debe girar la ruleta e indicar en voz alta la extremidad y el color en la que debe ubicarse. Por ejemplo: amarillo, mano derecha.
    • A continuación todos deben ubicarse, de acuerdo a esta orden.
    • Dos jugadores no pueden apoyarse en el mismo color.
    • Pueden levantar el pie o la mano para dejar pasar la extremidad del otro, pero después, deben volver colocarla en dónde estaba.
  • Sólo pueden mover esa extremidad cuando lo indica una orden de la ruleta o el tablero
  • El jugador que pierde primero puede ser el juez en la siguiente ronda para que todos participen en el juego.

11. El juego de las sillas

Seguramente haz jugado en tu niñez al juego de las sillas, que suele ser común en los cumpleaños. La cantidad de participantes puede variar, pueden ser 4, 5 o 6. Incluso se ha jugado con 10 personas.

Se colocan las sillas en círculo en el centro de la habitación o del espacio en que se encuentren. Sólo que siempre tiene que haber una silla menos que el número de jugadores. Por ejemplo, si son 7 niños deben colocarse 6 sillas.

También se va necesitar música y una persona que encienda o apague la música. Cuando la canción comienza todos los participantes deben girar uno detrás de otro alrededor de las sillas. De preferencia, al ritmo de la melodía que se escucha.

De repente, el encargado de la música la detiene o la pausa y es en ese momento en que todos deben tratar de tomar asiento. Por supuesto, alguien quedará parado y por lo tanto queda fuera del fuego.

La ronda comienza otra vez, pero con una silla menos. Así alguien quedará fuera del juego cada vez que la música se detenga. Gana el que logre permanecer sentado hasta el final.

12. Tres en raya

También conocido como TA TE TI, es un juego simple pero que también puede ser muy entretenido. Se dibujan dos líneas paralelas cruzadas en forma perpendicular por otras dos líneas paralelas, así obtenemos 9 casillas entre las líneas. Un jugador se encarga de escribir círculos y el otro, cruces, por turnos en cada una de las casillas.

El objetivo es alinear tres figuras en la misma línea, ya sean tres círculos o tres cruces. Al mismo tiempo hay que intentar bloquear los movimientos del otro para que no logre esta alineación. Si todas las casillas están llenas y ninguno ha logrado este fin, es un empate y hay que volver a empezar.

Gana el que logre la alineación.

Debido a que es muy simple, hay que hacerlo rápido, ya que es posible que por interferir con el otro, ninguno logre posicionar sus tres figuras en raya. Al hacerlo con velocidad, aumenta la posibilidad de que uno de los participantes se equivoque.

Si no quieres tener que dibujar la cuadrícula cada vez que juegan, puedes hacer una en un cartón. En lugar de dibujar cruces y círculos pueden usarse cosas como 3 botones y 3 tapones de botella.

13. Tutti Frutti

El Tutti Frutti es ideal para niños que ya saben escribir. Y es una forma divertida de ejercitar su vocabulario. La cantidad de jugadores puede variar, ya que es un juego individual.

Cada participante debe tener papel y lápiz. Con la hoja orientada en forma horizontal se dibujan columnas, sobre las cuáles se escriben categorías. Algunas de las más comunes son: países, colores, comidas, nombres de personas, animales y plantas o vegetales. Aunque pueden agregarse otros como películas, postres, dinosaurios, ciudades del mundo…las que sean.

Después escribir el abecedario en papel, recortar cada letra y colocarla en un bote o en cualquier recipiente, de preferencia con tapa. Se sacude para asegurar que las letras estén mezcladas.

Uno de los participantes saca una letra y todos deben escribir palabras de cada categoría que comiencen con esa letra. Por ejemplo, si la letra es la B se escribirán palabras como Bélgica, blanco, boloñesa, Beatriz, búho, o berenjena.

El primero que complete las categorías o que crea que las ha completado (puede ser que no encuentre animales con X), debe gritar Tutti Frutti. Entonces todos deben dejar de escribir.

A continuación deben decir qué palabra pusieron en cada columna. Y se puntúa. Cada palabra única suma 10 puntos; si es una palabra repetida, 5 puntos. Así, se suma la puntuación que ha obtenido cada participantes en la ronda.

Así se juegan varias rondas y gana el que logre la mayor puntuación.

14. Parchís

¿Tienes un juego de Parchís guardado, lleno de polvo? Púes bien, es hora de sacarlo y de divertirse en familia. Pueden participar hasta 4 jugadores o formar hasta 4 equipos.

Se juega en un tablero con 4 casas de color azul, rojo, amarillo y verde, desde las cuales parten las 4 fichas iguales de cada uno de los jugadores.

El tablero está dividido en 68 casillas numeradas, de las cuales 12 están marcadas con círculo en el centro, denominados “seguros”. Por estas puede pasar cualquier ficha.

Sumado a esto cada participante tiene 7 casillas de llegada con su color, por las que sólo ellos pueden pasar. En el centro, cada uno tiene una meta, que es una casilla triangular en la que deben terminar todas sus fichas.

Gana el jugador que logre colocar sus 4 fichas en la meta.

Para iniciar cada jugador lanzará el dado, y el que obtenga la mayor puntuación es el designado para comenzar a jugar.

Cada participante sale de la casa por una casilla coloreada y numerada a un lado.

La partida de desarrolla por turnos, en los que cada jugador lanzará el dado solo una vez. Si sacas un 6 vuelves a tirar. Si vuelves a sacar otro 6 vuelves a tirar, y así hasta tres veces seguidas. De no ser así le corresponde al jugador situado a la derecha. Cada jugador podrá sacar una ficha de la casa, sólo cuando obtenga un 5.

Cada ficha se desplaza en el sentido contrario a las agujas del reloj. Tiene que ir desde la salida de su color, hasta la meta de su color. Las fichas que están en la casa y las que han llegado a la meta, no se pueden mover.

Cuando 2 fichas del mismo color llegan a la casilla se superponen formando un puente. Este impide el paso de cualquier ficha. En el caso de que en una casilla haya 2 fichas diferentes, cualquier otra ficha puede saltarla.

Si una ficha ha dado la vuelta al tablero, podrá ingresar en la zona de meta.

Para que una ficha pueda ingresar a la meta, deberá sacar el número exacto que requiere para llegar a este lugar. Si el número que saca excede al que necesita para llegar a la meta, debe rebotar.

Es decir vuelve hacia atrás tantas casillas como indica el número, y hacer esto hasta que saque el número que necesita en los turnos siguientes.

15. El teléfono estropeado

Este juego puede ser muy divertido si participan la mayor cantidad posible de personas. Así que si participa toda la familia, mucho mejor.

Todos los participantes se deben poner en fila separados más o menos 1 metro. También puede tomarse como referencia la distancia de los brazos extendidos de cada jugador.

El juego comienza cuando la persona de un extremo le susurra al oído de la siguiente una palabra o frase. Tiene que hacerlo una vez solamente. Esa persona tiene que decirle a la siguiente al oído lo que sea que entendió. Y así deben pasar el mensaje hasta llegar al último participante, quién debe decir el voz alta lo que escuchó.

De este modo una palabra como “avellanas” puede convertirse en “habas planas”. Y una frase como “me gusta el pan con mantequilla” puede llegar al otro lado cómo “me ajusta el flan y la marina”.

A continuación el juego vuelve a comenzar, pero esta vez en sentido contrario. Es decir, el último dice la frase o palabra, que debe pasar hasta llegar el primero, que debe decir en voz alta qué es lo que entendió.

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